Comportamiento canino: la audición en el perro

Con respecto a la agudeza auditiva, las diferencias entre caninos y humanos depende de la frecuencia de los sonidos.  Si éstos son de baja frecuencia la capacidad de ambas especies es similar, ya que en el perro el límite inferior es de alrededor de 15 ciclos por segundo, mientras que en el hombre es de aproximadamente 18 ciclos por segundo.  En cambio a frecuencias más elevadas los perros son muy superiores, ya que son capaces de percibir sonidos que para nosotros son ultrasónicos.

El límite máximo en los perros es de 60.000 ciclos por segundo, mientras que en los humanos es de 20.000 ciclos por segundo.  Si nos referimos nuevamente a los ancestros del perro, encontraremos una explicación al porqué de esta superioridad.  Si bien los lobos no producen sonidos ultrasónicos, los roedores, que son presa habitual de estos predadores, sí lo hacen.  La habilidad de los lobos para percibir este tipo de sonido los capacita para detectar y localizar esta clase de presa.

En cuanto a la percepción de sonidos distantes las diferencias entre caninos y humanos también son notables.  Los perros pueden detectar un sonido débil a una distancia entre cuatro y cinco veces mayor que un ser humano.  Debido a esta habilidad los perros deben acostumbrarse a ignorar muchos de los sonidos que se producen en el hábitat de los humanos para disminuir su estrés.  Algunas veces este proceso de aprender a «no oír» se produce lentamente, sobre todo en perros más excitables.  Un ejemplo típico son los ladridos «sin motivo» (para el dueño) o la sensibilización que ocurre ante los truenos, que suelen provocar gran temor en los animales.

Autor: M.V. Claudio Gerzovich Lis
Comportamiento animal
Buenos Aires – Argentina